Palabras sueltas...


... y las notas que sangran siempre
aquel destino equivocado
que las olvida en el viento.


Se fueron las mañanas, llanto abajo, por las alcantarillas.
Las ciudades desdibujan las muecas que unían las sonrisas.
Tantas esquinas perplejas se separan del tiempo que nos abrazaba como huérfanos o heridos.



Tendemos trampas al olvido, le corremos las cortinas a la soledad...

En vano el silencio nos crece entre las manos,
entre tanta suciedad y escombro que dejamos esparcidos en los rincones que habitaron nuestros labios.

Se pierde, oscila entre cuerdas de un violín agónico...

Estos adioses que llegan como a hurtadillas y no miran de frente,
que se cuelan por los recovecos de aquella historia de hace tiempo...
Se esconden bajo los párpados, se precipitan a tierra buscando algo que al fin sea digno de volverse eterno.
Caen presos de terror... tiritan...


... y el amanecer se cierra
como si el aire pudiera robar
aquella fragancia de besos...


Hemos huído tanto de nuestras miradas, trocamos días por muros,
y allá... lejos, nos atrincheramos de nosotros mismos.
¿Recuerdas, amor, cuando los vasos estaban colmados de risas,
cuando las mañanas tejían cobijo a las palabras?
¿Recuerdas el tiempo inacabable de no pensar en qué vendrá mañana?

Fuimos el equívoco favorito de una historia sometida a fuerza.
Una continuación mal habida de un beso que nació muerto de frío.

Ahora el tiempo cobra las caricias, las amontona y las destruye.
Hurga en la herida que forjamos con tanto empeño.
Cosidos de labios, andamos los meses con el rencor a cuestas.


... y las hojas se fueron rompiendo,
cayendo lejos de los pasos,
perdiendo los nombres... llorando tan mustias...





2 comentarios:

VivianS dijo...

Ay qué lindo “ un beso que nació muerto de frío”!
(Me lo plagiaré ji)
Me encantó este desborde a lo Mile, este naufragio! A veces eres tan tú, a veces tan inesperada, tan tarambana. A veces eres demoníaca _con faldita blanca_, a veces eres un sueño en España, a veces cocinas tiritas de pollo a la crema, a veces te quemas en tu propio fuego.
¡Me sorprendí a mí misma!
Tengo cerrado el facebú, lamento lo del misu. Vi que ya volvieron a armar la familia y eso me alegra.
Te quiero
(Así, demencial)
Besos (también a Ale)
Muacks

Mile Mora A dijo...

Yo también te quiero, Yegua. Ya vi que cerraste, de nuevo, tu cuenta.

Lo tuyo siempre es subirte al palo, pero bueno, ¿qué se puede hacer?, sos una gallina temperamental. Y así se te quiere muchísimamente. (Rima con demencial).

Ya tengo otro gato, en mi casa se aplica al pie de la letra aquello de 'Al rey muerto, rey puesto'.

Besos. Muchos.