De tu cuerpo y tu sabor





















Comenzado por tus labios
con pose de inocencia,
ocultando silenciosos
las espadas de tus dientes.

Tu cuello cual remanso,
solitario,
un rincón desesperante,
casi un puente.

En tu pecho aún sin frío,
que desemboca en el abismo
coronado por tu ombligo.

Déjame y me detengo,
en tu cuerpo,
casi al medio,
justo donde tus sabores toman vida,
donde se quema mi lengua,
donde me quedo adherida

Sigo,
que me gusta
tu sabor en mis labios,
tus ojos cerrados
y tu cuerpo temblando.

La noche entera
para que dure este contacto,
dos más para recordarlo en vela,
tres nuevas para desesperarme,
y una sola para quedarme
con tus ganas en mi boca
y con mis manos en tu cuerpo.

Correr los velos sin disimulo:
estas ganas que me queman,
se aburre mi cuerpo en la cama,
maldita condena:
sin tocarte por las noches,
sin quitarme los antojos
de esta lengua que se seca
sin tu cuerpo sudoroso.

Un incendio dentro de las venas,
mis piernas tiemblan de ansias...
trae tu cuerpo a mi cama alguna madrugada...




2 comentarios:

Blue dijo...

PRECIOSA SENSUALIDAD..
BESOS
BLUE

Mile dijo...

Blue, gracias por venir de visita, por el tiempo que dedicaste a leer y comentar...